
我踏马而来
@huozhemeta
9 jul 2026, 03:05
Con el sistema de acción "diario sin interrupción" de Zeng Guofan, recupera el impulso de tu vida
¿Alguna vez has experimentado un punto bajo en tu vida, sintiendo que no puedes superar la situación actual?
En mi opinión personal, lo más aterrador de estar en un punto bajo no es no tener dinero o recursos, sino no tener una dirección para actuar. Pasar todo el día acostado mirando el teléfono, pensando en esto y en aquello, sintiendo ansiedad cada vez mayor, y esta ansiedad te impide actuar.
He visto a mucha gente que se ha quedado atrapada en esta situación. Hoy quiero compartir contigo un método que he probado personalmente y que se basa en el sistema de acción de Zeng Guofan.
Zeng Guofan, en la primera mitad de su vida, era un típico "deshecho". No podía recordar lo que leía, era tan torpe que ni siquiera podía evitar que un ladrón entrara en su casa. A los 30 años todavía estaba estudiando para el examen de ingreso a la administración pública y lo aprobó después de siete intentos. Tenía un mal cuerpo, un carácter impulsivo y un temperamento explosivo, y no podía mantenerse enfocado en nada durante más de tres minutos.
Pero esta persona, a pesar de todo, logró convertirse en el primer ministro de la dinastía Qing. No fue gracias a su talento natural, sino a un sistema de acción que todavía es aplicable en la actualidad.
El núcleo de este sistema se resume en cuatro palabras: "diariamente, sin interrupción". ¿Qué significa esto? Cada día, hacer lo que hay que hacer sin falta. Suena simple, pero es precisamente esta simplicidad llevada al extremo lo que puede sacarte del punto bajo.
Recuerdo que en 2018 yo mismo estaba en un punto bajo. En el momento más álgido del ICO, un proyecto me estafó y perdí todo mi dinero. Me despertaba cada mañana con ansiedad, y pasaba el día mirando el teléfono hasta que me dormía de nuevo. No sabía qué hacer con mi vida.
Un día, recordé el diario de Zeng Guofan y decidí leer sus libros. Me di cuenta de que lo que él registraba cada día eran cosas muy ordinarias: había leído tantas páginas, había practicado tantos caracteres, había levantado temprano. No había objetivos grandiosos, solo hacer bien las cosas pequeñas.
Me pregunté si debería intentarlo también. Así que me propuse tres cosas: levantarme a las 7 de la mañana todos los días, leer al menos 10 páginas al día y hacer ejercicio durante al menos una hora.
Solo me centré en estas tres cosas y no me preocupé por nada más. El primer mes fue muy difícil. Cuando sonaba la alarma, quería seguir durmiendo; cuando abría un libro, mi mente se quedaba en blanco; cuando iba a hacer ejercicio, quería rendirme después de 10 minutos. Pero logré superar todo eso.
Zeng Guofan decía: "Si no lo haces hoy, seguro que lo lamentarás mañana". Esta frase me impactó mucho. Cada mañana, me la repetía a mí mismo.
Después de dos meses de persistencia, algo milagroso sucedió: ya no me sentía ansioso. No era que los problemas se hubieran resuelto, sino que había recuperado el control sobre mi vida. Cada mañana, sabía qué hacer. Hacer lo que debía hacer me daba una sensación de logro y satisfacción.
Después de tres meses, mi estado había cambiado por completo. Los libros que había leído se habían convertido en contenido valioso y en una paz interior. El ejercicio me había hecho sentir más relajado y mi espíritu había mejorado. Lo más importante era que había recuperado la confianza en mí mismo: sabía que podía hacer lo que quisiera.
Este es el poder del sistema de Zeng Guofan. No te hará fuerte de la noche a la mañana, pero te ayudará a reconstruir tu capacidad de actuar y tu confianza en ti mismo a través de acciones simples y diarias.
Pero la mayoría de la gente que intenta seguir el ejemplo de Zeng Guofan se equivoca. Se enfocan en aprender sus grandes principios - cultivar el cuerpo, gobernar la familia, gobernar el país y pacificar el mundo. Pero lo que no entienden es que Zeng Guofan solo pudo expresar estas ideas porque había llevado a cabo las acciones más básicas a la perfección.
Ahora, si estás en un punto bajo, lo que necesitas no es un discurso motivador ni un empujón para hacer algo grande. Necesitas un sistema de acción simple pero efectivo que te permita seguir adelante.
Hoy te doy un plan de acción. Comienza a hacer tres cosas desde hoy:
La primera se relaciona con tu horario. Por ejemplo, establece un horario fijo para levantarte y acostarte.
La segunda es de tipo de entrada. Por ejemplo, decide cómo vas a aprender y mejorar cada día.
La tercera es de tipo de salida. Por ejemplo, decide qué vas a hacer cada día para sentirte realizado y crecer.
Solo haz estas tres cosas. Cada día que completes, haz una marca en tu cuaderno. Si logras hacerlo durante siete días seguidos, notarás que tu estado ha mejorado. Si lo mantienes durante un mes, habrás salido del punto bajo, al menos en el plano espiritual.
Un consejo amistoso: este proceso no será fácil. Habrá momentos en que no podrás seguir adelante, en que querrás rendirte. Pero recuerda las seis palabras que Zeng Guofan solía decir: "Si te duele, trágatelo".
Aunque sea difícil, debes persistir. Si te rindes, todo tu esfuerzo anterior se verá afectado.
Ahora, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que mi punto bajo fue una bendición. Si hubiera seguido acostado y mirando el teléfono todo el día, no habría podido cambiar mi situación. Lo que realmente me cambió fueron esas tres cosas simples que hice cada día.
Cuando estás en tu peor momento, no te preocupes por el futuro. Lo que importa es no quedarte too tiempo en el punto bajo, porque eso te hará perder la noción de ti mismo.
La mayor inspiración que Zeng Guofan nos da es que la acción es la única solución. No esperes a que te sientas mejor para actuar, sino que actúa para sentirte mejor.
Comienza a hacer tus tres cosas desde hoy. No te preocupes por nada más, no te excuses. Solo hazlo, y persiste. Con el tiempo, notarás que has cambiado.
Tu cambio llegará de manera silenciosa, con la persistencia diaria.





