Hoy es solo otro dĂa ordinario. En cuanto me despierto, repito mecánicamente las acciones del dĂa anterior. Me despierto, me lavo, desayuno y salgo a trabajar. Cada dĂa es tan similar, parece que no hay nada que esperar.
Pero en medio de estos dĂas ordinarios, a veces tengo pequeños deseos. Por ejemplo, deseo que alguien pueda recordarme, recordar mi nombre y recordar mi cara. No porque quiera ser una estrella o una figura pĂşblica, sino porque quiero ser reconocido, quiero ser visto.
SĂ© que puede parecer tonto, pero realmente quiero escuchar a alguien decir 'Hoy estás muy bien'. No importa quiĂ©n sea, su elogio es el mayor estĂmulo para mĂ. Porque en este mundo competitivo y estresante, siempre se nos requiere hacerlo mejor, ser mejores versiones de nosotros mismos.
Pero a veces, solo quiero que me digan que soy lo suficientemente bueno tal como soy. Lo suficientemente bueno, sin necesidad de esforzarme más o cambiar. Solo tal como soy, soy atractivo.
Sé que este puede ser un deseo pequeño, pero para mà es el más genuino. Porque en la vida, siempre se nos requiere hacerlo mejor, pero a menudo pasamos por alto el hecho de que ya somos lo suficientemente buenos.